Oportunidades en la pandemia: fabricaba disfraces y superó la crisis del coronavirus haciendo barbijos publicitarios | 0221
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Oportunidades en la pandemia: fabricaba disfraces y superó la crisis del coronavirus haciendo barbijos publicitarios

Lejos de bajar los brazos frente a un panorama que asomaba oscuro, el dueño del histórico cotillón de La Plata utilizó todos sus recursos para fabricar tapabocas caseros y así poder pagar los sueldos de sus empleados. "No quería cerrar este emprendimiento que arranqué desde cero", contó Néstor Stefanizzi a 0221.com.ar y hoy gestiona un negocio que rinde frutos en medio de la crisis.

La emergencia sanitaria que desató el coronavirus y las medidas que tomó el Gobierno nacional para evitar su propagación, pusieron en jaque a una gran cantidad de negocios y emprendimientos de destacada trayectoria. Este fue el caso de Cotillón Scraft, una fábrica de disfraces para cumpleaños y eventos que lleva más de 28 años marcando tendencia en el rubro y sintió el impacto como consecuencia de la falta de celebraciones por el aislamiento social, preventivo y obligatorio. Sin embargo, su dueño, Néstor Stefanizzi, puso toda su maquinaria y empleados a hacer tapabocas lisos o estampados que ya son un furor.

"La verdad es que no lo vi como un negocio, el tema principal era seguir trabajando con Scraft y que los empleados tengan una salida laboral. Gracias a Dios, se van a poder pagar los sueldos de los empleados, en total son cinco familias que van a poder respirar un poco más holgadas", le dijo a 0221.com.ar el empresario. En ese sentido, contó: "No quería dar de baja una fábrica que la monté desde cero. Fui haciendo los modelos de sombreros, coronas y vinchas, entre otros artículos; y tener que cerrar por una cuestión mundial como este virus”.

Todo comenzó con una publicación de Facebook, Stefanizzi le anunció a sus clientes y seguidores de la red social que para seguir con la producción iba a comenzar a fabricar barbijos y tapabocas a precios económicos. La respuesta fue inmediata y su posteo se hizo viral a los pocos minutos."Tenemos una buena producción, es todo artesanal. Tenemos las máquinas de coser, cortadoras y afiladores. Por día estamos haciendo entre 1.500 o 2.000", comentó.

PerEl precio de estos tapabocas es de $60 los lisos y $75 los estampados. "Los estampados pueden ser con logos de empresas o restaurantes, cada vez están más solicitados. Por pedido de la gente, también vamos a lanzar modelos infantiles con Superman, Batman o Avatar", destacó en diálogo con este portal.

En cuanto a los materiales con los que están fabricados estos tapabocas, Stefanizzi señaló que cuentan con una capa de poliamida, goma espuma y una doble capa de friselina. "Esto es para hacer una especie de sanguchito donde se coloca la servilleta y luego se saca. Esto permite que sea reutilizable", explicó.

Lo cierto es que estos productos sirvieron como salvataje económico para una fábrica que trabaja hace casi tres décadas en la ciudad, en uno de los rubros más golpeados por la propagación del COVID-19. "En el primer día vendimos 3.500 barbijos y tenemos muchos pedidos. Ahora empezaron las empresas a publicitarlo y algunas le empezaron a poner el nombre de sus locales, por ejemplo, las ferreterías”, cerró.


La propuesta es un éxito y Stefanizzi es claro, mientras dure la pandemia seguirá haciendo barbijos para mantener vivo su sueño y la firma que ya es un clásico de la ciudad. En esa línea, aseguró que todos los interesados en adquirir sus tapabocas personalizados no tendrán más que escribir a su WhatsApp (221 619-4481) y realizar su encargo.

Oportunidades en la pandemia: fabricaba disfraces y superó la crisis del coronavirus haciendo barbijos publicitarios
Oportunidades en la pandemia

Oportunidades en la pandemia: fabricaba disfraces y superó la crisis del coronavirus haciendo barbijos publicitarios

Lejos de bajar los brazos frente a un panorama que asomaba oscuro, el dueño del histórico cotillón de La Plata utilizó todos sus recursos para fabricar tapabocas caseros y así poder pagar los sueldos de sus empleados. "No quería cerrar este emprendimiento que arranqué desde cero", contó Néstor Stefanizzi a 0221.com.ar y hoy gestiona un negocio que rinde frutos en medio de la crisis.

24 de abril de 2020

La emergencia sanitaria que desató el coronavirus y las medidas que tomó el Gobierno nacional para evitar su propagación, pusieron en jaque a una gran cantidad de negocios y emprendimientos de destacada trayectoria. Este fue el caso de Cotillón Scraft, una fábrica de disfraces para cumpleaños y eventos que lleva más de 28 años marcando tendencia en el rubro y sintió el impacto como consecuencia de la falta de celebraciones por el aislamiento social, preventivo y obligatorio. Sin embargo, su dueño, Néstor Stefanizzi, puso toda su maquinaria y empleados a hacer tapabocas lisos o estampados que ya son un furor.

"La verdad es que no lo vi como un negocio, el tema principal era seguir trabajando con Scraft y que los empleados tengan una salida laboral. Gracias a Dios, se van a poder pagar los sueldos de los empleados, en total son cinco familias que van a poder respirar un poco más holgadas", le dijo a 0221.com.ar el empresario. En ese sentido, contó: "No quería dar de baja una fábrica que la monté desde cero. Fui haciendo los modelos de sombreros, coronas y vinchas, entre otros artículos; y tener que cerrar por una cuestión mundial como este virus”.

Todo comenzó con una publicación de Facebook, Stefanizzi le anunció a sus clientes y seguidores de la red social que para seguir con la producción iba a comenzar a fabricar barbijos y tapabocas a precios económicos. La respuesta fue inmediata y su posteo se hizo viral a los pocos minutos."Tenemos una buena producción, es todo artesanal. Tenemos las máquinas de coser, cortadoras y afiladores. Por día estamos haciendo entre 1.500 o 2.000", comentó.

PerEl precio de estos tapabocas es de $60 los lisos y $75 los estampados. "Los estampados pueden ser con logos de empresas o restaurantes, cada vez están más solicitados. Por pedido de la gente, también vamos a lanzar modelos infantiles con Superman, Batman o Avatar", destacó en diálogo con este portal.

En cuanto a los materiales con los que están fabricados estos tapabocas, Stefanizzi señaló que cuentan con una capa de poliamida, goma espuma y una doble capa de friselina. "Esto es para hacer una especie de sanguchito donde se coloca la servilleta y luego se saca. Esto permite que sea reutilizable", explicó.

Lo cierto es que estos productos sirvieron como salvataje económico para una fábrica que trabaja hace casi tres décadas en la ciudad, en uno de los rubros más golpeados por la propagación del COVID-19. "En el primer día vendimos 3.500 barbijos y tenemos muchos pedidos. Ahora empezaron las empresas a publicitarlo y algunas le empezaron a poner el nombre de sus locales, por ejemplo, las ferreterías”, cerró.


La propuesta es un éxito y Stefanizzi es claro, mientras dure la pandemia seguirá haciendo barbijos para mantener vivo su sueño y la firma que ya es un clásico de la ciudad. En esa línea, aseguró que todos los interesados en adquirir sus tapabocas personalizados no tendrán más que escribir a su WhatsApp (221 619-4481) y realizar su encargo.


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Lejos de bajar los brazos frente a un panorama que asomaba oscuro, el dueño del histórico cotillón de La Plata utilizó todos sus recursos para fabricar tapabocas caseros y así poder pagar los sueldos de sus empleados. "No quería cerrar este emprendimiento que arranqué desde cero", contó Néstor Stefanizzi a 0221.com.ar y hoy gestiona un negocio que rinde frutos en medio de la crisis.