La UNLP participa en el desarrollo de la nueva vacuna SPINETTA-VAC contra el COVID-19 | 0221
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La UNLP participa en el desarrollo de la nueva vacuna SPINETTA-VAC contra el COVID-19
PANDEMIA

La UNLP participa en el desarrollo de la nueva vacuna SPINETTA-VAC contra el COVID-19

Un equipo de científicos de la casa de estudios trabaja junto a laboratorios públicos y centros de investigación en otra inmunización contra el coronavirus.

24 de septiembre de 2021

La UNLP participa en el desarrollo de una nueva vacuna contra el coronavirus, conocida como SPINETTA-VAC. Un equipo de científicos de la casa de estudios de nuestra ciudad trabaja junto a laboratorios públicos y centros de investigación en un proyecto para elaborar otra inmunización frente al COVID-19,  el cual obtuvo un financiamiento de 60.000.000 de pesos otorgado por el Fondo Argentino Sectorial (FONARSEC).

Según precisaron las autoridades, SPINETTA-VAC es una iniciativa que está en la fase pre clínica, por lo que la UNLP se presentó a una convocatoria de la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (Agencia I+D+i) que, a través del FONARSEC, financia proyectos de instituciones públicas sin fines de lucro dedicadas a actividades de I+D para el fortalecimiento de las capacidades nacionales para el desarrollo y la producción de vacunas argentinas contra el SARS CoV-2. El financiamiento apunta a dar continuidad o concluir la fase preclínica de ensayos de un candidato vacunal, escalable a nivel industrial.

El proyecto es impulsado por el laboratorio VacSal (Vacuna – Salud), del Instituto de Biotecnología y Biología Molecular de la Facultad de Ciencias Exactas (UNLP- CONICET), que dirige la Doctora Daniela Hozbor, y también forman parte el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), el CONICET, y el Instituto de Investigaciones Bioquímicas de Buenos Aires (IIBBA) de la Fundación Instituto Leloir. Este consorcio tiene como socios estratégicos a National Research Council de Canadá y el Instituto Nacional de Enfermedades Virales Humanas "Dr. Julio I. Maiztegui", de Pergamino.

En ese sentido, la doctora Hozbor brindó detalles sobre el desarrollo y las características de la investigación: “La plataforma sobre la que se desarrolla la vacuna es la proteína Spike entera trimérica glicosilada de distintas variantes del SARS-CoV-2 (vacuna proteica) expresadas en células de mamífero más un adyuvante comercial aprobado por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT)”. La investigadora de la UNLP agregó que “este desarrollo incluye proteínas provenientes de las variantes de SARS-CoV-2 que hoy representan una amenaza y está diseñada para la aplicación de dos dosis”.

Una de las mayores ventajas de este desarrollo es el bajo costo de producción, derivado de la plataforma que emplea, y la mayor estabilidad por tratarse de una vacuna de componentes proteicos. Además, otra de las grandes ventajas es que no requiere de sistemas de conservación dependientes de freezers o ultrafreezers, ya que se conserva a una temperatura de 2-8 ºC, lo que la hace de fácil distribución con logística simple en el territorio nacional.

Otro objetivo del trabajo es superar con éxito uno de los obstáculos más difíciles de sortear en el desarrollo de vacunas, que es el paso de la etapa preclínica a los ensayos clínicos en humanos, y hacerlo en el marco de un proyecto soberano. Es que esta etapa, conocida en el campo de la vacunología como el “valle de la muerte”, requiere la producción de candidatos vacunales en escala piloto en condiciones GMP (good manufacturing practices). Por ello se buscará poner en valor dos plantas de bioprocesos de escalado a escala piloto emplazadas en el sector público: una en el INTI y otra en el INTA. Se prevé así que, esta actividad complementaria puede llenar el vacío de estas capacidades en el sector público, aumentando el nivel de madurez o TRL de los desarrollos biotecnológicos de cara a los ensayos clínicos en humanos.

Vale destacar que la UNLP ya cuenta con dos proyectos de vacunas contra el COVID-19 financiados por el MINCyT y la Agencia I+D+i. Semanas atrás, ese organismo confirmó el financiamiento por 60 millones de pesos para el desarrollo de la ARGENVAC, la vacuna contra el COVID-19, realizada a partir del trabajo conjunto y colaborativo que llevan adelante los grupos del Instituto de Investigaciones Fisicoquímicas Teóricas y Aplicadas (INIFTA - UNLP/CONICET), del Instituto de Estudios Inmunológicos y Fisiopatológicos (IIFP- UNLP/CONICET/CIC) y del Grupo Anticovid de la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA.

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Un equipo de científicos de la casa de estudios trabaja junto a laboratorios públicos y centros de investigación en otra inmunización contra el coronavirus.
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Un equipo de científicos de la casa de estudios trabaja junto a laboratorios públicos y centros de investigación en otra inmunización contra el coronavirus.
La UNLP participa en el desarrollo de la nueva vacuna SPINETTA-VAC contra el COVID-19

La UNLP participa en el desarrollo de una nueva vacuna contra el coronavirus, conocida como SPINETTA-VAC. Un equipo de científicos de la casa de estudios de nuestra ciudad trabaja junto a laboratorios públicos y centros de investigación en un proyecto para elaborar otra inmunización frente al COVID-19,  el cual obtuvo un financiamiento de 60.000.000 de pesos otorgado por el Fondo Argentino Sectorial (FONARSEC).

Según precisaron las autoridades, SPINETTA-VAC es una iniciativa que está en la fase pre clínica, por lo que la UNLP se presentó a una convocatoria de la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (Agencia I+D+i) que, a través del FONARSEC, financia proyectos de instituciones públicas sin fines de lucro dedicadas a actividades de I+D para el fortalecimiento de las capacidades nacionales para el desarrollo y la producción de vacunas argentinas contra el SARS CoV-2. El financiamiento apunta a dar continuidad o concluir la fase preclínica de ensayos de un candidato vacunal, escalable a nivel industrial.

El proyecto es impulsado por el laboratorio VacSal (Vacuna – Salud), del Instituto de Biotecnología y Biología Molecular de la Facultad de Ciencias Exactas (UNLP- CONICET), que dirige la Doctora Daniela Hozbor, y también forman parte el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), el CONICET, y el Instituto de Investigaciones Bioquímicas de Buenos Aires (IIBBA) de la Fundación Instituto Leloir. Este consorcio tiene como socios estratégicos a National Research Council de Canadá y el Instituto Nacional de Enfermedades Virales Humanas "Dr. Julio I. Maiztegui", de Pergamino.

En ese sentido, la doctora Hozbor brindó detalles sobre el desarrollo y las características de la investigación: “La plataforma sobre la que se desarrolla la vacuna es la proteína Spike entera trimérica glicosilada de distintas variantes del SARS-CoV-2 (vacuna proteica) expresadas en células de mamífero más un adyuvante comercial aprobado por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT)”. La investigadora de la UNLP agregó que “este desarrollo incluye proteínas provenientes de las variantes de SARS-CoV-2 que hoy representan una amenaza y está diseñada para la aplicación de dos dosis”.

Una de las mayores ventajas de este desarrollo es el bajo costo de producción, derivado de la plataforma que emplea, y la mayor estabilidad por tratarse de una vacuna de componentes proteicos. Además, otra de las grandes ventajas es que no requiere de sistemas de conservación dependientes de freezers o ultrafreezers, ya que se conserva a una temperatura de 2-8 ºC, lo que la hace de fácil distribución con logística simple en el territorio nacional.

Otro objetivo del trabajo es superar con éxito uno de los obstáculos más difíciles de sortear en el desarrollo de vacunas, que es el paso de la etapa preclínica a los ensayos clínicos en humanos, y hacerlo en el marco de un proyecto soberano. Es que esta etapa, conocida en el campo de la vacunología como el “valle de la muerte”, requiere la producción de candidatos vacunales en escala piloto en condiciones GMP (good manufacturing practices). Por ello se buscará poner en valor dos plantas de bioprocesos de escalado a escala piloto emplazadas en el sector público: una en el INTI y otra en el INTA. Se prevé así que, esta actividad complementaria puede llenar el vacío de estas capacidades en el sector público, aumentando el nivel de madurez o TRL de los desarrollos biotecnológicos de cara a los ensayos clínicos en humanos.

Vale destacar que la UNLP ya cuenta con dos proyectos de vacunas contra el COVID-19 financiados por el MINCyT y la Agencia I+D+i. Semanas atrás, ese organismo confirmó el financiamiento por 60 millones de pesos para el desarrollo de la ARGENVAC, la vacuna contra el COVID-19, realizada a partir del trabajo conjunto y colaborativo que llevan adelante los grupos del Instituto de Investigaciones Fisicoquímicas Teóricas y Aplicadas (INIFTA - UNLP/CONICET), del Instituto de Estudios Inmunológicos y Fisiopatológicos (IIFP- UNLP/CONICET/CIC) y del Grupo Anticovid de la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA.