Se puso en marcha la era del Pulga en el Lobo | 0221
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Se puso en marcha la era del Pulga en el Lobo
¡No lo dejen solo!

Se puso en marcha la era del Pulga en el Lobo

La era del Pulga Rodríguez en Gimnasia pone en marcha una nueva ilusión. Se renuevan las esperanzas mientras se arma un plantel que necesita algo más..

01 de julio de 2021

La figura, goleador y capitán del campeón vigente del fútbol argentino eligió a Gimnasia por encima del equipo con el que alcanzó la gloria y de Atlético Tucumán, el club que lo vio nacer y mostrarse. El Lobo se terminó quedando con la figurita difícil del mercado y con un jugador de potrero, que ilusiona a toda una hinchada con regalar lujos en el Bosque.

Atrás quedaron idas y vueltas, negociaciones que parecían cerradas y se caían. Gimnasia en un momento amagó a bajarse -cosa que en realidad nunca hizo-. Colón quedó herido y lo demostró con no dejarlo entrenar hasta el último minuto de su contrato y, en Tucumán, no lo dicen pero se cuenta que quedó un contrato redactado que nunca se firmó.

Historias y más historias. Y ahora comienza otra. Leandro Martini y Mariano Messera tendrán la responsabilidad de armar un equipo que a PR10 lo haga sentir cómodo y que él pueda aportar su clase y su jerarquía. En Atlético lo tuvo y en Colón también.

En su última obra, Eduardo Domínguez supo armar una estructura sólida en defensa, con laterales con mucha proyección y un mediocampo de muy buen pie, dinámico y con un punta sacrificado. Ahí el Pulga se sintió cómodo, suelto y libre para hacer de las suyas a la hora de una asistencia o de definiciones exquisitas, como fueron casi todos sus goles.

Gimnasia, como tal vez nunca en su historia, contrató a la figura del momento del fútbol argentino. Ahora llegará el momento de no dejarlo solo y esperar que el Pulga todo lo pueda. Ya hablamos de las responsabilidades del cuerpo técnico pero a ellos también los tienen que ayudar.

El mercado de pases anterior fue muy malo. Nunca equilibraron todo lo que se fue. Sólo llegó en el cambio de nombre por nombre Rodrigo Rey por Jorge Broun. Se fueron hombres muy importantes como Paolo Goltz, Matías García, José Paradela (aunque no siempre era titular) y jamás se los reemplazó. Recuperar a Cecchini fue una apuesta y hasta el momento sigue el mismo desafío.

Ahora no estarán más Marcelo Weigandt (le rindió muchísimo al Lobo) y Víctor Ayala, que aún discutido era el patrón del medio, por buena pegada y liderazgo. También se fue Lucas Barrios, que si bien no rindió en la medida de lo esperado se fue cuando pasaba por su mejor momento.

La dirigencia no puede fallar. No se puede quedar solamente en el Pulga Rodríguez, porque el árbol les taparía el Bosque. El mercado es de los más complejos de la historia, porque hay pocos jugadores que brinden garantías y se los pelean todos. Y lo que es peor casi todos los futbolistas quieren irse del país, porque la crisis económica así los hace pensar.

El Pulga ya está. El primer golpe de efecto ya está dado. El primer objetivo cumplido. Pero el proyecto no puede quedarse a mitad de camino. La era de PR10 ya se puso en marcha.

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La figura, goleador y capitán del campeón vigente del fútbol argentino eligió a Gimnasia por encima del equipo con el que alcanzó la gloria y de Atlético Tucumán, el club que lo vio nacer y mostrarse. El Lobo se terminó quedando con la figurita difícil del mercado y con un jugador de potrero, que ilusiona a toda una hinchada con regalar lujos en el Bosque.

Atrás quedaron idas y vueltas, negociaciones que parecían cerradas y se caían. Gimnasia en un momento amagó a bajarse -cosa que en realidad nunca hizo-. Colón quedó herido y lo demostró con no dejarlo entrenar hasta el último minuto de su contrato y, en Tucumán, no lo dicen pero se cuenta que quedó un contrato redactado que nunca se firmó.

Historias y más historias. Y ahora comienza otra. Leandro Martini y Mariano Messera tendrán la responsabilidad de armar un equipo que a PR10 lo haga sentir cómodo y que él pueda aportar su clase y su jerarquía. En Atlético lo tuvo y en Colón también.

En su última obra, Eduardo Domínguez supo armar una estructura sólida en defensa, con laterales con mucha proyección y un mediocampo de muy buen pie, dinámico y con un punta sacrificado. Ahí el Pulga se sintió cómodo, suelto y libre para hacer de las suyas a la hora de una asistencia o de definiciones exquisitas, como fueron casi todos sus goles.

Gimnasia, como tal vez nunca en su historia, contrató a la figura del momento del fútbol argentino. Ahora llegará el momento de no dejarlo solo y esperar que el Pulga todo lo pueda. Ya hablamos de las responsabilidades del cuerpo técnico pero a ellos también los tienen que ayudar.

El mercado de pases anterior fue muy malo. Nunca equilibraron todo lo que se fue. Sólo llegó en el cambio de nombre por nombre Rodrigo Rey por Jorge Broun. Se fueron hombres muy importantes como Paolo Goltz, Matías García, José Paradela (aunque no siempre era titular) y jamás se los reemplazó. Recuperar a Cecchini fue una apuesta y hasta el momento sigue el mismo desafío.

Ahora no estarán más Marcelo Weigandt (le rindió muchísimo al Lobo) y Víctor Ayala, que aún discutido era el patrón del medio, por buena pegada y liderazgo. También se fue Lucas Barrios, que si bien no rindió en la medida de lo esperado se fue cuando pasaba por su mejor momento.

La dirigencia no puede fallar. No se puede quedar solamente en el Pulga Rodríguez, porque el árbol les taparía el Bosque. El mercado es de los más complejos de la historia, porque hay pocos jugadores que brinden garantías y se los pelean todos. Y lo que es peor casi todos los futbolistas quieren irse del país, porque la crisis económica así los hace pensar.

El Pulga ya está. El primer golpe de efecto ya está dado. El primer objetivo cumplido. Pero el proyecto no puede quedarse a mitad de camino. La era de PR10 ya se puso en marcha.